domingo, 31 de agosto de 2008

Rodolfo Terragno:“A los radicales nos hace falta un Obama, pero por ahora no lo tenemos”


LosAndes.com.ar - Para Rodolfo Terragno el gran problema de la Argentina es el déficit de pensamiento estratégico. No casualmente viajó a Mendoza para seguir su trascendente investigación sobre el San Martín que más admira: el que pensó la gran estrategia para liberar América y luego poder mantener esa independencia. Aprovechamos su breve paso para que nos trace un panorama de la realidad política actual.

-¿Puede volver a funcionar bien Aerolíneas en manos del Estado?

-Sí, puede, en la medida que se hagan alianzas estratégicas. Hoy, aunque se quede sin deuda, al día siguiente empieza a generarla. Hay un caso a estudiar, el de Lan Chile, a quien el Estado chileno sacó de la quiebra y le permitió absorber empresas de carga.

-¿Como le va yendo a LAN?

-Hoy tiene el 70% del mercado interior chileno y 30% del exterior y está en muchos países. Eso es porque hizo un acuerdo estratégico con American Airlines.

-¿Es preciso una línea de bandera?

-Sí, pero más que para pasajeros para transporte de cargas que cada día será más importante. Y allí es muy peligroso depender de líneas ajenas. Por ejemplo, para una política exportadora hay que tener una red de transporte aerocomercial diseñada en función de nuestros intereses. Ése es el aporte que quiero hacer, pensar en lo estratégico, porque no creo que nadie esté discutiendo en serio el problema en sentido estratégico, ni gobierno, ni oposición, ni privados.

-Le pido que aunque sea me dé una somera opinión sobre lo inmediato.

-Si tuviera que hacer un diagnóstico, le diría que me parece difícil que el secretario de Transporte dure mucho tiempo en su cargo.

-Hablemos un poco sobre el significado del conflicto con el campo.

-Yo fui el único o uno de los únicos que en tanto senador votó en contra de las retenciones, no ahora sino cuando fueron introducidas.

-¿Por qué?

-Yo pienso que si hay una ganancia inesperada no vinculada a la productividad o inversión, ella tiene que ser objeto de una distribución importante, pero una cosa es gravar utilidades extraordinarias y otra es gravar facturación.
-¿Eso significan las retenciones?

-Claro, para mí las retenciones son un impuesto a los ingresos brutos que se le cobra a cualquiera, no importa si gana mucho o poco. Contra la opinión no sólo del PJ sino de la UCR, mi propio partido, yo veo a las retenciones como regresivas, retardatarias, injustas. Por eso estuve en contra de ellas cuando ni siquiera el campo estaba en contra.

-¿Por qué el Gobierno perdió el conflicto?

-Por un grave error de percepción: el Gobierno creyó que le declaraba la guerra a Patrón Costas y terminó peleando con De Ángeli y la Federación Agraria. Y esto es porque no han visto que la revolución tecnológica cambió los modos de producción y ello cambió la organización social del campo.

-¿En qué sentido?

-Hoy la organización social del campo es muy parecida a la organización social de una industria y más que activos fijos forma cadenas de producción. Por eso el principal sojero del país ni siquiera es propietario. La organización en pools significa que una pyme agraria forma parte de una cadena de producción y por lo tanto sus intereses son comunes con los otros eslabones de la cadena. Ahora, si uno atrasa 50 años y piensa que el campo está aún formado por terratenientes y aún tenemos agricultura extensiva, que no hay semillas tecnológicas, que aún hace falta una hectárea por cabeza de ganado… si uno piensa así sigue teniendo la imagen de esa oligarquía vacuna y me parece que esto en nuestra clase política urbana ha pesado muchísimo. No sólo en la oficial, sino en toda.

-¿Este predominio del campo permite imaginar un modelo distinto al industrial convencional que defiende esa clase urbana?

-Es posible un modelo distinto al que tuvimos. Lo que planteaba Raúl Prebisch, con la sustitución de importaciones hace varias décadas, es que era un pésimo negocio vender materias primas y comprar los productos industriales porque las primeras estaban condenadas a valer cada vez menos y los segundos cada vez más. Pero hoy, al menos circunstancialmente tenemos a Prebisch patas para arriba. Hay una situación de los commodities que nosotros vendemos que es de mucho peso y que a mi no me parece que vaya a variar dramáticamente en los próximos años. -

¿O sea que debemos volver a las materias primas por su alto valor actual?

-No necesariamente, porque uno puede ser una Arabia Saudita de la soja, un emirato. Por eso a mí no me parece tan importante ver con qué gana uno el dinero, sino que hace con el dinero que gana.

-¿Usted qué haría?

-Yo creo que la Argentina tendría que estar desarrollando nuevas ventajas competitivas, algunas vinculadas a la agroindustria. En biotecnología también. Y algunas especialidades en áreas industriales. Diversificando la producción. Los países desarrollados no son industriales y no agrarios, sino que son industriales y agrarios a la vez. Y tienen una diversificación de la producción, pero no autoabastecimiento. Ni EEUU fabrica hoy televisores. No hay que buscar la autarquía, sino la diversificación.

-¿Con el actual sesgo industrialista, subsidiador y centralista del Gobierno, no cree que estamos perdiendo un tiempo precioso, cuando menos?

-Sí, creo que estamos perdiendo una posibilidad frente al positivo marco externo, pero no me parece que ese contexto vaya a cambiar dramáticamente en el futuro previsible. Por eso no pierdo la esperanza de que el Gobierno cambie de rumbo per se o por una presión social. Lo del campo fue una presión social. Y ahora en lo económico creo que también necesitaríamos una presión social que movilizara el cambio.

-¿Qué la pareció lo de Cobos?

-Lo de Cobos me pareció bien. La razón por la que él debió desempatar fue porque se había producido un empate y eso era consecuencia de la división del bloque de la mayoría. Yo creo que ante esa división Cobos no podía hacer otra cosa que la que hizo. Por otra parte, es representante de una coalición política y no se puede tratar al Vicepresidente por una coalición como si fuera un soldado del partido que prepondera en esa coalición. Y mucho menos en un caso conflictivo como éste, en el cual la propia tropa oficialista estaba dividida.

-¿No siente que ante la crisis oficial, la oposición sigue sin propuestas, sin liderazgos?

-Comparto lo que usted dice. Tenemos una oposición reactiva que sólo comenta las cosas que hace el Gobierno. No veo una propuesta estratégica ni liderazgos emergentes. Pero si la UCR se recupera, es un gran partido nacional. Su gente tiene sentido de pertenencia. Yo estoy dentro del partido radical, pero creo que el partido es sólo uno de los varios partidos o segmentos que representan a la base radical y que es necesario un paraguas para cobijar a todos. No sólo a la dirigencia.

Yo no tendría problema alguno en convocar a López Murphy, Carrió, Cobos y proponer una gran interna abierta para formar una coalición radical. Pero lo que quiero decir es que lo que hay que unir a los de abajo. La UCR en la ultima elección que se presentó para presidente sacó el 2%, está claro que la masa radical esta en otro lado. ¿Uniéndolos a todos bastará?

-Es que para lograr un paraguas que cobije a toda la gran masa radical, hay que entusiasmar, mostrar un horizonte. Es cierto que para eso también hace falta un Obama, pero por ahora no lo tenemos. A mí me propusieron que me pinte de negro, pero me he negado (risas).

OPOSICION Y CONTROL

Buenos Aires, 12 de febrero de 2008

El Bloque de Diputados Nacionales de la UCR reafirma “su rol de oposición, control y defensa del sistema democrático” y efectua una convocatoria “al conjunto del radicalismo para la conformación de una alternativa progresista”.

La real vigencia del sistema democrático demanda la existencia de un sistema de alternancia entre el oficialismo y la oposición, a la vez que no resulta posible concebir ese juego democrático sin la existencia de partidos políticos fuertes y representativos, es por eso –sostiene el bloque de la UCR- que frente a los intentos del oficialismo de acumular poder a cualquier costo, rechazamos los intentos que desde allí se alientan de desdibujar a la UCR y con ello, frustrar la posibilidad de la construcción de una auténtica alternativa opositora.

“Reafirmamos nuestra pertenencia a la UCR , nuestra adhesión a los principios que justificaran nuestro accionar a lo largo de mas de un siglo, y que encuentran en nuestra Profesión de Fe Doctrinaria su base de concreción de cara a las demandas de la actualidad”

Desde el Bloque de Diputados Nacionales de la UCR , reafirmamos nuestro rol de partido opositor, tal cual lo determinara la ciudadanía con su voto, sin que ello implique oposición destructiva o sectarismo y aislamiento. Al contrario, desde ese lugar convocamos al conjunto del radicalismo y a todos aquellos sectores afines de la sociedad, para la construcción de una alternativa nacional, con sentido progresista, que contribuya a una mejor distribución de la riqueza, a mejorar la calidad de vida, fortalezca las instituciones y permita la necesaria alternancia en el poder.

BLOQUE DIPUTADOS NACIONALES
UNION CIVICA RADICAL

GIUDICI: La política energética no es una prioridad para este Gobierno


Así se expresó la Diputada Nacional Silvana Giudici (UCR Capital), al referirse al tratamiento de la modificación de los husos horarios por la crisis energética en el recinto de la Cámara Baja del Congreso Nacional.

La diputada nacional Silvana Giudici, que votó junto a sus pares radicales el apoyo al proyecto en general, se opuso con firmeza al art. 5 que propone ceder al Ejecutivo la posibilidad de modificar los husos horarios de acuerdo a sus evaluaciones sin pasar por el Congreso. "Nuevamente de manera imperativa nos imponen quecedamos la toma de decisiones en los grandes temas de la agenda nacional, menosprecian el rol del Congreso.

Hemos planteado hasta el cansancio la necesidad de que en la Argentina se discutan los temas vinculados a laenergía, y como en esta oportunidad solo tratamos el tema de los husos horarios."Giudici sostuvo "la política energética no es una prioridad para este Gobierno. No figura el reconocimiento de la crisis en este proyecto, y no se reconoce porque mas allá del crecimiento económico que existe en nuestropaís, Argentina en vez de ser una nación exportadora e independiente en materia energética, se ha convertido en importadora y dependiente".

"Este programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía debería convertirse en un programa de producción sustentable y soberana y que Congreso pueda discutir seriamente como recuperamos nuestra renta petrolera,hoy en manos de las multinacionales" finalizó Giudici.