miércoles, 8 de octubre de 2008

El poder y la prensa

Por Silvana Giudici Para LA NACION

La relación entre los medios de comunicación y el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner está dañada severamente. No alcanzó para restañar viejas heridas con la conferencia de prensa ofrecida el 2 de agosto último, que fue presentada a la opinión pública como un cambio de actitud.

La confrontación con la prensa no se originó con el conflicto del campo: proviene de la matriz del pensamiento kirchnerista. Ese estilo de relación tensa y crispada es un sello en la construcción de poder por parte del matrimonio presidencial.

Si se revisa lo ocurrido en los medios privados y públicos de la provincia de Santa Cruz durante el gobierno de Néstor Kirchner, es posible encontrar la clave para descifrar el algoritmo que se viene aplicando desde 2003 en la escala nacional.

Existe mucho control de la palabra escrita, combinado con el enojo en dosis superlativas cuando las críticas provienen de los grandes medios nacionales. Esto se multiplica por una cuota importante de presión, ejercida a través del otorgamiento o el retiro de la publicidad oficial.

Estas presiones se encuentran potenciadas por el reciente (aunque inter- mitente) anuncio de que se modifi- cará la ley de radiodifusión.

La peligrosa fórmula que acabamos de describir ha llegado a incluir, en momentos de crisis, el intento de aplicar políticas de vigilancia mediática a través de un observatorio de medios, que cuando se calmaron las aguas quedó fuera de la agenda presidencial.

La libertad de prensa es un derecho constitucional, reconocido en todos los tratados internacionales a los que nuestro país está adherido. En una democracia madura, la relación entre el Estado y los distintos medios de comunicación no debe quedar sujeta a los humores de los gobiernos.

Por eso, desde los sectores políticos, observamos con preocupación los vaivenes del oficialismo en la definición de políticas para la prensa.

Nos preocupa la falta de voluntad política para poder avanzar en una ley que regule y transparente la asignación de publicidad oficial, y también la discrecionalidad con la que se maneja el Comfer para fiscalizar a los radiodifusores.

El conflicto desatado entre ese organismo y Radio Continental demuestra, por lo menos, parcialidad para actuar cuando se trata de un medio crítico del gobierno nacional. En cambio, el Comfer se mantiene indiferente ante las decenas de situaciones similares que se dan en el país cuando éstas no ocurren en medios que sean especialmente críticos de la política oficial.

Por otra parte, por los despachos de los funcionarios ya circulan resoluciones para adoptar la norma de digitalización de la televisión. Se trata de un contrasentido absoluto.

Si lo que se busca es democratizar la radiodifusión, mejorar las condiciones de los medios y darles pluralidad a las voces de la comunicación, es contradictorio tomar una decisión que no sólo cambiará la emisión de señales, sino que modificará la relación de los argentinos con los medios audiovisuales.

Resulta inconcebible que se pueda tomar una decisión en la elección de la norma si no se tienen en cuenta las necesidades técnicas, económicas y sociales de nuestro país.

Es necesario convocar a las universidades, a los organismos técnicos, a los consejos profesionales y a los usuarios, para debatir sobre una decisión que generará, sin duda, gran impacto en la vida cotidiana.

Si, como se afirma, el debate parlamentario por la ley de radiodifusión es inminente, ¿por qué no incluir allí un capitulo de nuevas tecnologías que defina cuál debe ser la norma digital que adopte la República Argentina?

Tampoco se aborda en la agenda de ningún funcionario la situación de los medios públicos de comunicación. Se desconoce la necesidad de actuar sobre Télam para que la agencia nacional de noticias deje de ser un órgano de propaganda del Gobierno y para que vuelva a contar con la objetividad que debe exigirse a los medios estatales.

Respetar a los otros sus voces distintas es un imperativo de todo gobierno democrático.

Impulsar políticas claras y objetivas redundará en beneficio de todos, incluido el gobierno nacional. La libertad de expresión constituye la garantía que tienen los ciudadanos respecto de la posibilidad de contar con información y de poder difundirla.

El Estado tiene la obligación de brindar esa información veraz y sistemáticamente. La situación del Instituto Nacional de Estadística y Censos, en ese sentido, también constituye una afrenta al acceso a la información, principio básico del artículo 13 del Pacto de San José de Costa Rica.

Por eso, consideramos necesaria una ley que asegure el acceso a la información pública. Ese tema debe ser incluido para su debate en la agenda parlamentaria nacional.

Desde hace años, esperamos la oportunidad de discutir los proyectos presentados sobre la radiodifusión, la publicidad oficial y el acceso a la información. Esperamos que no se pierda la oportunidad de dar mayor calidad institucional a la relación prensa-Estado.

Esa será la mejor manera de celebrar, en estos 25 años de la recuperación democrática, la mayoría de edad de nuestras libertades más importantes.

OPOSICION Y CONTROL

Buenos Aires, 12 de febrero de 2008

El Bloque de Diputados Nacionales de la UCR reafirma “su rol de oposición, control y defensa del sistema democrático” y efectua una convocatoria “al conjunto del radicalismo para la conformación de una alternativa progresista”.

La real vigencia del sistema democrático demanda la existencia de un sistema de alternancia entre el oficialismo y la oposición, a la vez que no resulta posible concebir ese juego democrático sin la existencia de partidos políticos fuertes y representativos, es por eso –sostiene el bloque de la UCR- que frente a los intentos del oficialismo de acumular poder a cualquier costo, rechazamos los intentos que desde allí se alientan de desdibujar a la UCR y con ello, frustrar la posibilidad de la construcción de una auténtica alternativa opositora.

“Reafirmamos nuestra pertenencia a la UCR , nuestra adhesión a los principios que justificaran nuestro accionar a lo largo de mas de un siglo, y que encuentran en nuestra Profesión de Fe Doctrinaria su base de concreción de cara a las demandas de la actualidad”

Desde el Bloque de Diputados Nacionales de la UCR , reafirmamos nuestro rol de partido opositor, tal cual lo determinara la ciudadanía con su voto, sin que ello implique oposición destructiva o sectarismo y aislamiento. Al contrario, desde ese lugar convocamos al conjunto del radicalismo y a todos aquellos sectores afines de la sociedad, para la construcción de una alternativa nacional, con sentido progresista, que contribuya a una mejor distribución de la riqueza, a mejorar la calidad de vida, fortalezca las instituciones y permita la necesaria alternancia en el poder.

BLOQUE DIPUTADOS NACIONALES
UNION CIVICA RADICAL

GIUDICI: La política energética no es una prioridad para este Gobierno


Así se expresó la Diputada Nacional Silvana Giudici (UCR Capital), al referirse al tratamiento de la modificación de los husos horarios por la crisis energética en el recinto de la Cámara Baja del Congreso Nacional.

La diputada nacional Silvana Giudici, que votó junto a sus pares radicales el apoyo al proyecto en general, se opuso con firmeza al art. 5 que propone ceder al Ejecutivo la posibilidad de modificar los husos horarios de acuerdo a sus evaluaciones sin pasar por el Congreso. "Nuevamente de manera imperativa nos imponen quecedamos la toma de decisiones en los grandes temas de la agenda nacional, menosprecian el rol del Congreso.

Hemos planteado hasta el cansancio la necesidad de que en la Argentina se discutan los temas vinculados a laenergía, y como en esta oportunidad solo tratamos el tema de los husos horarios."Giudici sostuvo "la política energética no es una prioridad para este Gobierno. No figura el reconocimiento de la crisis en este proyecto, y no se reconoce porque mas allá del crecimiento económico que existe en nuestropaís, Argentina en vez de ser una nación exportadora e independiente en materia energética, se ha convertido en importadora y dependiente".

"Este programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía debería convertirse en un programa de producción sustentable y soberana y que Congreso pueda discutir seriamente como recuperamos nuestra renta petrolera,hoy en manos de las multinacionales" finalizó Giudici.